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Mostrando entradas de julio, 2024

Al tocar una puerta

 Tocas una puerta y nadie responde, nadie abre.  ¿Qué haces entonces?, ¿insistes?, ¿o dejas de tocar? ¿Qué se puede interpretar de una puerta que no se abre?: 1. Que no hay nadie 2. Que no quieren abrir  3. Nadie ha escuchado que han tocado la puerta 4. La puerta no funciona, no emite el llamado 5. La puerta está atorada 6. Cualquier otra posibilidad (escríbela en comentarios) 🚪  La puerta puede ser hacia tu interior, donde tu mismx no escuches el llamado, no le prestes atención, no quieras abrir, o no “estés”.  Eventualmente la persona, el ser, o el mensaje que llegó a tocar a tu puerta y no obtuvo respuesta se irá.  ¿Por qué insistimos en tocar una puerta que no se abre? ¿Qué significa que la puerta se abra o no? ¿Quién o qué llama a la puerta y por qué decidimos responder, abrir o no? Estas preguntas me surgieron hoy, muchas veces escribo sin ningún propósito más que reflexionar, hacer preguntas, lanzarlas a la “nada” para permitir dejar salir lo que qu...

Accionar

 Accionar.  Lograr bajar una visión a la tierra es llegar a la acción, es materializar, manifestar. Llega la idea, la mente formula la posibilidad, las conjeturas, los detalles, el para qué, el cómo, el quiero, el dónde, el con quién.  Quedarse en la idea es quedarse en el aire, en la mente, en querer hacer algo pero al final no hacerlo y permitir que ese “casi algo” nunca se concrete, o puede ser que la falta de fuerza interna, de ímpetu o de las propias condiciones limitantes no permita avanzar y accionar a la persona hacia esos sueños que le llegan a la mente, al corazón.  Las entrañas deben permitirse ser sentidas y desde ahí dejarse mover, muchas veces lo que evita el propio movimiento es la mente misma, que comienza a juzgar, a conectar con el ego disociado que quiere tomar la rienda del asunto, por “salvarse a sí mismo” del mal. Un mal que poco es real. La mente puede crear mil historias y es uno el que le da vida a ellas, el que elige ponerle fuerza y desde a...

Cambios

Esto se ha vuelto una especie de diario para mi. Realmente no se quien pueda llegar a leerme y aunque no esté buscando gustar a nadie, sino utilizar estas palabras y este espacio como una forma de escritura libre y sacar lo que reflexiono, también me gustaría poder servir de inspiración, aunque sea, para que cada quien pueda escribir lo propio. Entre las reflexiones de hoy, cabe con mayusculas, la esencia del CAMBIO. Esos cambios que se sienten cuando uno se da cuenta que su energía no está al 100%. Y es que hay veces que un día con muchas actividades genere que los momentos de “socializar” la pila ya está bajita y no hayan tantas ganas de hacerlo, sino de ir hacia adentro, Hacia un sillón que de la bienvenida al descanso.  Pero también están esos cambios que se siente que vienen pero que uno se resiste y es igualmente agotador, porque una parte de ti sabe que es lo que viene, pero otra parte esta luchando por evitarlo, o sentir que podría ser diferente, o ver si algo cambia antes ...

Escrito libre, comunicación sutil

 La mente es un arte de tremenda profundidad. Y aunque este tema tiene muchas vertientes, cada una con su propia profundidad, aquí me enfoco solo en la comunicación más dirigida a la conocida como “telepática”… así comienza mi escritura libre, donde iré soltando ideas sobre la comunicación “sutil”, esa que va más allá de las palabras. Aquí hablo de la comunicación que se siente en el corazón, en las entrañas, en el sentir, con la “intuición”. Una comunicación que va más allá de lo que dos personas pueden dialogar con el lenguaje de las palabras. Cada vez me sorprendo más por lo conectados que estamos. La vida sorprende cuando nos volvemos conscientes de que existe una comunicación tan sutil que pareciera que no hay distancia entre las personas, aunque el cuerpo físico lo sienta… y dentro de esto, de dicha conexión invisible, existe una conexión liviana, transparente y ¿directa?, que sublimemente atraviesa todo y comprueba que no hay separación alguna. Pero la propia mente limitante...