fe

La luz tenue, pero ahí sigue. No se puede forzar a quererla prendida cuando hay una tormenta de por medio, dejad que se apague... al fin y al cabo que después de la tormenta siempre llega la calma, llega la luz del día, y no solo la de la vela, sino la del propio sol.

Fe, pasciencia, tranquilidad, honestidad, pasciencia, fe.


Comentarios

  1. Somos como millares de velitas con sus fueguitos en la cabeza iluminando una noche que parece eterna... pero siempre, y cuando decimos siempre posiblemente estemos en lo cierto, llegará el momento de quedarnos atónitos con la luz de una gran llama que nos llama...

    Gracias por saber recordar viejas esencias nuevas

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