La bruja cuántica


 En una ocasión, hace muchos años conocí a una señora que sería esencial para mi camino. Esta no era cualquier señora, ella era una bruja cuántica. 

La experiencia de esta terapia tan mágica comenzaba al llegar a su casa, era como si entraras a una casa de brujas; entre telarañas, ratas, cajas con herbolarios, libros de consciencia y cosas milagrosas que vendían ahí. Cruzar el pasillo para llegar al cuarto del consultorio era monumental, si no supieras que esta señora tenia “súper poderes” te habrías ido de ahi. 

Ella ya estaba esperando en su silla con una sonriza, voz y energía de amabilidad y sinceridad. Cabe destacar que ella no podía usar sus piernas por completo, utilizaba un especie de andador-bastón con el que se trasladaba de un lugar a otro. 

Me pidió que metiera mis pies en un balde con agua con una temperatura que me gustara y encima colocó un artefacto parecido al calentador de agua y este estaba conectado a un aparato que se encontraba a su lado en una pequeña mesa. 

“El aparato muestra tu energía y va midiendo tus chakras, nos muestra en dónde estás bloqueada y durante la sesión vamos desbloqueando y activando el mayor número de luces en el aparato”, me dijo.

Así fué como inició mi terapia, seguido de la pregunta ¿en qué te puedo ayudar? Y a partir de ahí comenzó mi catarsis, que conllevaba una descarga emocional y mental hablando de lo que me acontecía en ese momento, hace ya 10 años atrás.

Un foco prendido, significando que el atore estaba en el primer chakra, en la raíz. Al ir hablando, la bruja cuántica me hablaba y mencionaba lo que ella veía, iba encontrando entendimientos y cuanto esto sucedía un nuevo foco se encendía. Al hablar de un tema importante que me movía internamente, o de algún entendimiento, el siguiente foco parpadeaba y si el asunto se resolvía, entonces se encendía.

Su hermana era un ser especial también, en diferentes momentos se acercaba al cuarto donde estaba siendo la sesión y comenzaba a platicarme sobre temas de conspiración, o de temas de Jesús y lo que no se sabe tanto de su vida, o de temas de poderes mentales. Asistir a sesión allí era realmente una experiencia en todas sus formas.

El agua en los pies se iba haciendo “cochina” cafesosa algo nada agraciado. Me parecía tan sublime que hasta llegue a pensar si la señora le ponía algo, pero no, era el mismo trabajo de la maquina de iones que ayudaba a desintoxicar el cuerpo. El agua no siempre se hacía obscura o amarillezcca, a veces se mantenía con el agua clara. 

Lo que más me gustaba y supongo que a la mayoría que han ido con ella, eran las palabras mágicas cuánticas que se realizaban al final de la sesión, donde se le habla al amado ser divino que hay dentro de cada quien y a través  de la meditación, se conectaba con el corazón, y utilizando las palabras adecuadas se dice aquello que se quiere manifestar. Al terminar ese ejercicio, se sentía una sensación muy linda, expansiva y de paz. 

Lo mas sorprendente era la rapidez con que se manifestaba todo, era como que en conjunto de las palabras, la bruja cuántica tenía  su propio poder de ver y de ayudarte a llegar a donde querías. Aunque quizás simplemente era uno mismo logrando entrar en ese espacio donde uno puede crearlo todo. 

Gracias a esta bruja cuántica, me di cuenta que la vida es mucho más que karma y que claro que cuenta, pero que la vida es mucho mucho más que eso y allí me abrí y comencé a conectar con el mundo cuántico, con la física cuántica, con las infinitas posibilidades que tenemos en la “realidad”. Me di cuenta que uno mismo puede ir moldeando su presente y futuro, atrayendo y manifestando la propia vida, siempre y cuando uno se alinee, siempre y cundo uno conecte en el nivel de consciencia que requiere, siempre y cuando uno conecte con las palabras-emociones adecuadas y se tenga la claridad de lo que se quiere desde el corazón.

La bruja cuántica siempre será una maestra para mi y una expansión de mi mente y consciencia, sabiendo que la vida es mucho más de lo que vemos y que podemos atraer nuestros sueños y manifestar nuestro paraíso en la tierra. Eso si, no podemos influir en el libre albedrío de otros, más bien es el cambiar uno mismo, la propia mente y desde ahí lo demás se mueve.

Y tu ¿alguna vez has conocido una bruja que te ha ayudado a expandirte a ti mismx? Cuéntame tu historia, me encantaría leerte y seguir abriéndonos a las miles de posibilidades que tenemos. 




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