K-chon-da





 Hoy ando cachonda y por decir cachonda me refiero a que mi energía sexual está muy presente, activa y juguetona. 

Hoy ando cachonda, con ganas de fluir entre fluidos y gozar el amor suavecito, con cariño y aventura a la vez. 

El sexo es un acto tan sublime y creativo, es una obra de arte puesta en marcha, donde para disfrutarlo de veras, no hay actores, solo seres moviéndose desde su autenticidad. Si llega la mente, la caga. Y es la que puede llegar a estropearlo todo. Por eso el sexo se vive desde la fogosidad y la fogosidad se mueve desde el instinto. 

Cuando la fogosidad y el amor están presentes, se crea una clase de nirvana, donde por unos momentos se conecta con otros planos y se presencia un disfrute total, una risa natural de agradecimiento y presencia. Un movimiento en el cuerpo que hace temblar de risa y brincar sin esfuerzo. 

Conectar y conectarnos, hacer y deshacer, formar y desformar, armar y desarmar, voltearnos, cargarnos, movernos, arriba y abajo, a un lado y al otro, con mucha creatividad. 

Hoy estoy cachonda y he querido hablar de eso, porque encuentro en la escritura un vehículo para compartir, incluso para gozar también desde mis propias palabras. 

Lo herotico combinado con lo creativo. Quizás más bien, lo herotico es creativo. Lo herotico tiene vida y vibra, lo herotico enciende, activa, genera, hace. 

Hoy me he puesto cachonda y la cachondes con gusto me gusta. Una puede estar cachonda y aún asi respetar a otro. Un hombre puede estar cachondo y aun así respetar a la mujer, pero cuando ambos coinciden en su cachondes, en su energía, en sus ganas, entonces si que se vuelve un momento de gloria, porque los dos podrán compartirse desde su cachondes y si tienen la suerte que esa cachondes sea algo mas íntimo, con ganas y amor, entonces ahi, si que están en la gloria. 

Hoy ando cachonda.




Comentarios

Entradas populares de este blog

Intensidad

El llamado a mirar dónde uno pone los pies.

El olvido y los milagros