Canto libre
Imagina un círculo de mujeres con la misma intención: entrar en un laboratorio vocal y liberar el canto.
Liberar el cuerpo, soltarlo, comenzar a soltar la voz, dejarlo temblar y vibrar, dejar que el sonido salga sin expectativas, sin ningún fin… simplemente catalizar, canalizar, liberar lo que hay dentro.
Primera parte: Comienza la liberación, empieza el ejercicio para sacar la voz y Sol conecta con memorias, memorias de miedo, de una antigua película que en su infancia vió y que no sabía por qué le aparecían en su mente, mientras ella iba sacando la voz sin un orden fijo, solo liberándola. Ella mantenía sus ojos cerrados, y la mujer del aro apareció en su mente; esta es de una película antigua de terror que a Sol la dejó sin dormir por días durante su adolescencia, e incluso, tuvo que “acampar” en el cuarto de sus padres durante algunas noches. Hubo algo de esa película, quizás la forma que se movía la “mona” de la historia, la música, todo el contenido que la aterrorizó y el hecho de que surgiera de un lugar de encierro. Quizás le significó a Sol algo que conectaba con ella misma y aquella historia. Algo le contaba con ese recuerdo mientras -cantaba-, o podría también decirse: mientras sacaba su voz desde las entrañas.
Por un pequeñísimo momento se conectó con el miedo. Pero seguido de esto, y sin dejar de hacer dicho ejercicio de canto terapéutico, conectó con la curiosidad, sintió gran curiosidad de lo que su voz, su movimiento y su canto le mostraban. Ella siguió sin parar. Seguían esas imágenes y mensajes que le sugerían quizás, una necesidad de liberación, de alzar la voz y dejar de lado cualquier dolor, cualquier injusticia.
Segunda parte: Después de esa imagen de terror que le surgió en su mente, comenzó a conectar con las pakistaníes, con las mujeres de Afganistán y Pakistán que desde hace unos días les han impuesto una nueva regla: no voz, no canto, no danza….
Sol empezó a llenarse de lágrimas, llorando el pasado y el presente, y al mismo tiempo sintiendo a las hermanas que viven allá, sin poder cantar, sin poder bailar, sin tener el permiso de expresarse. “Canto por ti, canto desde ti, canto por mi”, pensaba Sol en su mente, mientras las lágrimas escurrían por sus ojos. El canto empezó a entrecortarse, pero no le importó, permitió que ese llanto se combinara con su canto. Permitió dejar salir su dolor y el dolor que sentía por sus hermanas.
Se sorprendió al recordar su última “visión” que tuvo en el primer laboratorio vocal que vivió, donde conectó con estas hermanas que andan cubiertas de telas sin poder mostrar nada de su cuerpo, solo sus ojos. Allí las visualizó también, pero esa vez estaban reunidas en secreto para poder cantar y bailar, cantaban con mucho dolor por lo que estaban transitando (puedes encontrar esta historia-memoria en mi post llamado “canalización entre cantos”. Sol se sorprendió porque tuvo esa visión semanas antes, y esta nota acababa de surgir, esa noticia se la dijeron día antes de este segundo laboratorio vocal que vivió. Quedó anonadada.
Tercera parte: Sol se fue limpiando las lágrimas, comenzó a cantar con más fuerza en honor de ella, de sus ancestras y de todas las mujeres que no se permiten cantar, alzar la voz o mostrarse. Pensaba que era una bobada no cantar solo por vergüenza, cuando hay personas en el mundo que no pueden hacerlo por un mandato, por una regla, por uña creencia cultural. “Basta ya de creencia limitantes” pensó.
Cuarta parte: Redescubriendo la voz. Sol cuenta sentirse redescubriendo su voz, su potencia y su dulzura, su capacidad de entonar y de jugar con ella. Sol se está enamorando de su voz y de su canto.
Quinta parte: la revelación. Todo sigue revelándose, Sol se sorprende de los mensajes que le llegan al cantar, al meditar, al dejarse fluir sin expectativas. Un canal de conexión que no se esperaba, un canal que canaliza y que había escuchado antes, pero que hasta hora se reveló frente a ella, a través de ella.
No hay voz perfecta, no hay la voz ideal… todos tienen su propio tono, su propia forma, su propia voz. La voz y el canto van surgiendo y se van transformando a medida que te dejes soltar y liberar, quitándote los juicios, la mente limitante y el querer gustar a alguien más. La voz surge en su belleza, se abrillanta cuando compartes tu canto, cuando te cantas a ti mismx, cuando te expresas en libertad. Simplemente siendo.
Sexta parte: Wow. Sorpresa, admiración, iluminación, inspiración, liberación, libertad, fluyendo, siendo, soy. Gracias, gracia, gracias. Potencial divino, constante y latente.
No se a donde me lleva todo esto, solo se que es algo hermoso, así que seguramente será algo hermoso.
Gracias por cantar, gracias por tu voz, gracias por tu canto, gracias por mi canto, gracias por esta experiencia de expansión, de conciencia, de amor.
Gracias.
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