No hay una única verdad

 No hay una única verdad. 

Las experiencias vividas en el pasado pueden ser experimentadas completamente diferente según la persona, es por esto que no existe una única verdad, sobre todo hablando de momentos compartidos. Lo que ayuda a ir formando “la verdad”, es el poder conocer y entender la visión de cada persona, así hay una verdad más completa, se genera un nuevo entendimiento acerca de la situación. 

Igualmente sucede con la “verdad” de la vida, la forma en que funciona el universo, la causa de las cosas, sus formas y sus consecuencias, depende del -OJO- 👁️ que lo mira.  

Cuando tenemos de frente un rompecabezas 🧩 el cual no está concluido, carece de una verdad completa hasta que se pueda integrar todo. Es entonces cuando se puede entender el “cuadro” por completo, toda la información está allí, pero no está junta, así que en un principio es un caos, todo por todos lados, y no se entiende nada, pero poco a poco se puede ir armando y así es como puede entenderse la verdad de las cosas. 

Cada uno va sumando, lo importante es que cada quien pueda plantear lo suyo, abrirse a la vulnerabilidad, confiar en la capacidad del otro de entender,  de sentir, de pensar, de ser sinceros y de abrirse también a la experiencia, para en conjunto formar una verdad en totalidad y así poder ver más allá de lo aparente. Lograr ver mí verdad y la verdad del otro. 

Uno puede tener mil ideas de que resultará al armar un rompecabezas, sobre todo si no tienes una imagen que te indique cuál será el resultado y por lo tanto qué camino tomar… ante esto puede que sea más complicado armarlo, pero nunca imposible. Basándose en los colores, en la figura que se va mostrando, en lo que uno va sintiendo y en la prueba y error al conectar las fichas, puedes descubrir que más allá de ser imposible, simplemente ese reto conllevaba paciencia, observación, confianza y creatividad. 

Cuando por fin logras unir esas piezas del rompecabezas, ya no hay duda de la imagen que forma, puedes saber con certeza el camino transcurrido y la importancia de haber ganado claridad, la información completa llega.  Quizás te des cuenta que de haber sabido ciertas cosas, hubieses armado más rápido el rompecabezas, o te habrías equivocado menos veces en querer embonar piezas que no eran, pero dentro de este “lo hubiera hecho distinto” queda algo más real: “de ahora en adelante bajo esta consciencia de lo que sé, lo puedo hacer distinto”. 

Y no es que la verdad cambie, es que la verdad se complementa, se completa, se integra y eso ayuda a una transformación en la percepción de la realidad, lo hace todo más rico, más jugoso y de gran entendimiento y profundidad. 

No hay una sola verdad. Más si tu no hablas tu verdad, esa verdad se queda en el olvido, se vuelve polvo y queda esa pieza del rompecabezas “perdida” en el espacio, dejando con la duda de cuál es la verdad completa. 

Así que recuerda, tu verdad es tan importante como cualquier otra, es poderosa, y la mejor verdad es la que está basada en la propia experiencia. 

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