Arañas reflexivas
-¿A quién engañas? Le dice una araña a la otra.
-¿Por qué lo dices? Responde la pequeña araña
- Porque veo que intentas no mostrar al mundo lo que eres y lo que sientes, se nota que en tu tejido no te permites ser realmente.
-Pues… porque mi mente se confunde, porque aunque mi corazón lo tiene claro, no sabe si esta bien mostrarme, así que me veo a veces compartiendo, siendo en todo mi esplendor, pero luego cuando me enfrento al silencio, no se si el mundo estará dispuesto a verlo, a aceptarme, a entender la profundidad de mi tejido, a comprender lo que yo veo y siento.
-Pero ¿a quién le importa? Si el mundo necesita verte auténtica, sino que chiste tiene existir. Si no eres tú quien eres, si te ocultas tras una rama por miedo a equivocarte. Entonces no estás viviendo de verdad.
-Pues… ahora que lo dices pienso que tienes razón, pero toda mi vida me han dicho que está mal ser yo, o por lo menos no tan bien, que tendría que ser diferente, parecerme más a otras arañas y a sus formas, me han dicho que no puedo confiar del todo en otros bichos, me han hecho creer que mis sentimientos no valen, que mi pensamiento es erróneo, que lo que quiero hacer no está bien… es como si quisieran que siga una línea en particular, o un tejido de vida… pero donde en el fondo… no es el que yo quiero, siento, pienso.
-¿Y quién te ha dicho eso? ¿Acaso será algun bicho sabio, que ha trabajado en si mismo y que está abierto a la verdad, a compartirse, a cambiar, a sincerarse y aceptar su propio pensar y sentir y por ende, aceptar el pensar y sentir del otro?
-Pues… en realidad no… de hecho todo lo contrario… lo he escuchado de quienes no han trabajado en si mismos, de quienes se mueven en inseguridad sin poder ser reales, que se mueven con máscaras y muchas apariencias por miedo de no ser aceptados. O de quienes no se han permitido explorar más allá de su propia zona de confort. De hecho han sido quienes noto que no son sinceros consigo mismos.
-Pues entonces todo se aclara ¿no lo crees?, eso habla de que te han limitado a ser tu, por las propias creencias limitantes de los demás, porque tú te has creído que su verdad es la verdad que debes vivir. Y eso entonces, quiere decir que hay mucho de ti que todavía no sabes, porque por mucho tiempo te moviste y decidiste sin darte cuenta, desde la mirada oculta de alguien más. Ahora comienzas a ver, comienzas a desprogramarte, a confiar, a reconocer tu sentir, tu pensar, a poder mirar tus propios deseos y aceptarlos, dejando al lado la culpa de ser tu.
-Wow, que fuerte es verlo así, es cierto que la culpa a sido mi compañera por mucho tiempo, el miedo sumado a esto. Mis sueños siempre tan grandes, mis deseos que se expanden más allá de kilómetros de distancia, pensando yo que era algo imposible para mí… porque creía que no era suficiente ser yo, que era difícil cumplir un sueño tan grande, o porque no sería elegida…
-Me alegra que ahora comiences a ver que la verdad no es la que la mente habla, ni la que otros te dicen que debe ser. Tu verdad es única y tu misma la encuentras, la exploras, la vives, la sientes. Y la verdad compartida se crea justamente en la libertad y transparencia con el otro.
-Eso suena hermoso, es como una telaraña que se teje desde la completa sinceridad, usando la intuición, la creatividad, la creación pura de lo que el propio ser trae a compartir con el mundo. Y cuando ese tejido se crea entre dos realidades, entre dos bichos o más que quieren participar en una creación conjunta y hermosa, aún sin saber qué surgirá pero reconociendo que si se hace con amor, respeto, comunicación y escucha a sí mismo y al otro, lograrán hacer algo maravilloso.
-Exacto, y lo más increíble de todo, es que para crear un tejido en conjunto hay que saber comunicar y saber escuchar. Has dicho la clave de todo. Esa es la forma mágica y real de poder crear algo estable y hermoso.
-Ahora veo con más claridad. Primero tengo que aceptar lo que siento, reconocerlo y nombrarlo. Luego aceptar y reconocer lo que siente el otro. Además, agrego en esta reflexión, la importancia de respetar mis tiempos y los tiempos de los otros bichos, porque puedo yo ser más rápida o más lenta en algo y el otro bicho igual, cada uno tiene sus propias formas y ritmos.
-Así es, y no siempre sabemos cuánto habrá que esperar, pero es importante ser paciente.
-¿Y cómo sabré si lo que necesito es paciencia realmente?
-El otro bicho aunque sea lento, mostrará interés si realmente quiere tejer en conjunto. Y ahí es cuando debes recordar ser paciente.
-Entiendo, entonces el trabajo en equipo no es lineal.
-No, cada trabajo en equipo será distinto, cada situación, cada vez, será distinto. En eso radica la belleza de esto. Pero es verdad que habrá con quienes te entiendas mejor y conectes mejor para hacer el más bello fractal de telaraña. Pero no desesperes, nunca sabes quien puede sorprenderte.
-Quizás, entonces, lo único que queda es dejarse sorprender y estar abiertos. Dejar de lado la creencia que limita, el dolor del pasado, no negarlo, sino transitarlo, entenderlo, transformarlo para por fin soltarlo y aprender de la experiencia, y así estar abiertos a lo auténtico de uno mismo y del otro, como un loco que se decide saltar a la aventura sin miedo… o incluso con todo y miedo. Porque sabe que su corazón le guía y allí hay algo importante… pero que recuerda que lo esencial es ser uno mismo. Solo así podrás encontrar al equipo adecuado para tejer grandes piezas.
-¿Entonces… si soy yo misma, encontrarte a mi tribu?
-Así es, de lo contrario te sentirás rodeada de seres extraños, con la necesidad de aparentar lo que no eres, volviendo a caer en el sentir que no eres suficiente. Recuerda: Eres Suficiente.
-Si, ahora entiendo, ahora veo, ahora siento. Este es el camino evolutivo, el camino de la verdad y el del amor. Gracias por recordármelo.
-Gracias por recordármelo a mi también. En esta vida, nos recordamos y nos inspiramos mutuamente.

Comentarios
Publicar un comentario