Inspiración que nace de un corazón, del ritmo.
https://youtu.be/Tz-Xmh9mXow?si=Z8YzIgVFqWDfns4K
La inspiración que nace de un corazón, del ritmo, del latido, antiguo.
Los instrumentos del origen, los de antes, los antiguos.
La música que crea y sana, que limpia la mente, que irradia colores dentro, que armoniza y transforma.
La meditación que surge del momento, del presente del estar.
La medicina de la música, del fluir, del sentir, del saber.
La intuición que aparece, la melodía que susurra.
El mensaje que transmite y el lenguaje que lleva dentro.
Las imágenes que no se ven con los ojos, que se siente y conectan con lo profundo, con la inspiración divina, con el recuerdo del origen, de la energía, de la fe.
https://youtu.be/jM9b2Qo5qwM?si=QdBE6iBLU3HEJ89b
Lo que puede crear un lenguaje que permite transmitir la emoción de un ser, de un instrumento y lo que hace sentir entre silencios y el sonido.
https://youtu.be/Sjg5-2etoZ8?si=_A1UB02D8ry746Jr
¿Quiénes habrán sido los primeros músicos, las primeras voces, los que canalizaron o quienes trajeron este lenguaje a esta tierra? ¿Quiénes eran esos magos, esas maestras?
Cuántos cantos tan diversos, cuántos instrumentos, cuántas melodías, cuántas formas, cuánto lenguaje tan rico, sanador y nutritivo. Que habrá sido de aquella gente y del mundo entero si no hubieran creído en sí mismos y en su propia melodía, en su propia voz que nacía de adentro. Cuánto nos hubiéramos perdido si aquellas personas hubieran escuchado la voz crítica de su propia mente o de las mentes egoístas y limitadas de los otros. Qué gracia divina el amor por expresarse y por permitirse brillar… Por simplemente ser, por soltarse y entregarse.
Cuánto nos hubiéramos perdido por no confiar, por no confiar en su propio corazón y en su voz que les mostraba el camino. Cuánto se hubiera perdido de vivir la experiencia más bella de no ser tan valientes y aventurarse al misterio de la vida. Cuánto se ganó por confiar en lo invisible, por creer en lo imposible, por confiar en uno o dos corazones que latieron un mismo andar.
Hoy ha llegado la visión de Sarasvati, y se me ha dicho recordar, renombrar, indagar, y ha sido importante hacerlo.
Me sigue sorprendiendo la lectura del corazón. Sigo agradeciendo su existir, sus palabras, su sanacion.
Fluir, inspirarse, ser.

Comentarios
Publicar un comentario