Lo más sorprendente de la vida, es que nunca deja de sorprendernos.
Lo más sorprendente de la vida, es que nunca deja de sorprendernos.
Podríamos pensar que nuestros pasos están medidos y saben hacia donde van, sin darnos cuenta que en un parpadear la vida te invita a jugar otro juego diferente. ¿Será que el gran espíritu te mueve, o es el ser interior que en el fondo se da cuenta que el juego en el que estaba no es el juego que quiere jugar? ¿se da cuenta que hay otros mundos, otras posibilidades?
La inspiración surge en el momento menos pensado, alguien puede tener la idea de crear algo y allí quedarse, alguien más puede tener la idea y hacerlo. La separación entre pensar y hacer es una brecha enorme y sumamente corta. Requiere de valentía, disposición y confianza. Esto no excluye a la posibilidad de sentir miedo al hacerlo, pero sí, a tener el semblante del guerrero, quien tiene claro su objetivo, en mente y corazón. Un guerrero, cualquiera que sea su destino y su forma, tiene su enfoque claro y entonces, va por ello, aún sabiendo la vulnerabilidad que conlleva.
Una no se da cuenta de la rueda que se repite, hasta que con versos y poemas del olvido, recuerda. Este sentir viene de antes: este dolor también lo vivi. La frialdad y la distancia fueron parte también. Y a mí me gusta el calor. ¿Por qué persistir en sembrar plantas y flores en una tierra dura, o en una fría roca? ¿Qué habita en lo más profundo de los Icebergs? ¿Serán dragones o dinosaurios capturados por milenios, aguardando en el silencio? ¿Será la nada?
El amor no puede ser capturado, no puede ser obligado, pues el amor simplemente es.
¿Mas... qué significa amor realmente? ¿qué significa amar? ¿cómo se nutre el amor? ¿y qué es el amor sin condiciones? ¿será como amar a un animal a pesar de que te lastime y quedarte esperando paciente hasta que confíe en ti? ¿tendrás que aprender a esquivar sus rasguños y mordidas, o su rechazo? ¿será mejor alejarse friamente? ¿y cuando hay un interés genuino por ese animal, entonces qué haces?La distancia aparente entre uno y otro radica en la percepción que se tiene, aunque también se puede medir por espacio y tiempo. Un espacio y un tiempo que parece separar realidades ¿qué tan cerca o lejos están las tajantes miradas y realidades? Quizás depende del grado de terquedad que cada quien tenga para no salirse de su propia esfera, por miedo a lo que pueda ver en el "más alla", cuando en realidad, ese "más allá" es todo el universo, un espejo infinito de posibilidades, un abundante océano de inimaginable belleza.
La mente dice lo que se calla la boca.
Nos creemos los magos y co-creadores, pero cuando se nos enfrenta a las vicisitudes de la vida, nos olvidamos del poder que reside dentro y de la permanente sorpresa que la vida misma desempeña en nuestros pasos, cuando nos permitimos verlo, en silencio, como un susurro, el universo, el gran espíritu y todos los seres te cantan para que no olvides quién eres, y recuerdes: Todo es posible.
Uno puede ver a una estrella como la más brillante del firmamento, sin darse cuenta que es la única que lo está viendo. Un sol, un planeta, una estrella, un algo... que está a miles de kilómetros. Y tú, contemplándola, sin quizás, pensar o creer en la posibilidad de algún día alcanzarla.
Se nos ha dicho que todo está dentro, que hay que desapegarse, que lo que hay cerca es lo que es, o es lo que existe. Una estrella tiene muchas formas... puedes verla en el cielo, puedes dibujarla, puedes imaginarla o incluso tú misma puedes darte cuenta que eres una estrella.
No sabemos en qué momento cambiará todo, ni cómo será lo que venga, solo sabemos que este momento no será igual que el siguiente. El alma anhela un desenlace brillante y exquisito, lleno de agradecimiento. Al mismo tiempo de traspasar el miedo acechante y las dudas que integra. Lo único que sabemos, de nuevo, es que la vida logra sorprendernos siempre y que nuestras pequeñas y grandes acciones son lo que también forman nuestro destino.
Lo único certero, es lo que se siente, aunque no se entienda, lo que puede doler por las propias heridas o el despertar interno que genera el más dulce nectar. ¿Qué harás con eso que te esta sucediendo? ¿qué brújula emerge y cómo saber si funciona adecuadamente? ¿qué nueva decisión tomarás? ¿será la misma? ¿será un patrón que se repite de otras vidas? ¿será la vida dando oportunidades a la propia vida? ¿será parte de una transición? ¿será un olvido que no se olvida? ¿será el mar emergiendo de las profundidades que simplemente yacía escondido?
Escribir me ayuda a ir liberando las ideas, y a desenredando las telarañas de la mente, los nudos del corazón por no entender... que cuando se miran de cerca pueden dejar ver su irresistible belleza, la complejidad del microcosmos, en el profundo macrocosmos. Con estos escritos donde me escribo a mí misma y voy tejiendo entendimientos, queriendo aclarar, quizás puedan servir de transmutación. Quizás así me sea más fácil soltar, soltar lo que no se sostiene solo.
Y al final de este escrito, me veo a mi misma sosteniendo mi verdad: "que la vida me sorprende con el más hermoso desenlace, llenando mis ojos de agradecimiento y mi corazón latiendo como el ritmo de un tambor contento, irradiando magia, sorprendida y llena de amor".
Quizás, en unos años relea mis escritos, mis canciones, mis dibujos, mis poemas y me sorprenda verme cantando y bailando alguna sinfonía nueva que jamás imagine, pero igualmente hermosa, y me ría y llore por todo lo vivido para poder llegar hasta donde en ese momento esté.
Seguiré sabiendo que mis pies son raíces, mi corazón alas y mi coronilla la extensión al universo. Todas en una danza micro y macro cósmica, todas conectando con el basto universo.
Meet me in the white light.
Comentarios
Publicar un comentario