Las personas adecuadas como pequeños milagros
Cuando la vida te cruza con las personas adecuadas se siente como pequeños milagros.
Claro que todo depende de pequeñas decisiones que uno toma y que te llevan a encontrarles.
Cuando la vida te cruza con personas vitamina es un regalo. Es un regalo aprender de diferentes maestros y maestras, de personas que han caminado antes que tu y que tienen la virtud, el corazón y el gusto de compartirte su caminar, lo que saben, lo aprendido y que además lo saben compartir de la forma más amorosa, clara y humilde, haciéndote sentir que sea lo que sea que estás aprendiendo, lo haces bien.
Y más suerte aún encontrarte con personas que te ayudan a reflexionar profundo, a ver la vida de nuevas formas, a cuestionar los programas preestablecidos, los juicios, las memorias ancestrales, lo que no deja avanzar, cuando todo dentro te pide hacerlo. Reconocer que todos estamos en este camino y que todos estamos aprendiendo, avanzando, comprendiendo que todos venimos a evolucionar y que uno decide si quiere quedarse en el programa o si se anima a actuar y hacerlo diferente.
Que suerte es reencontrarse con personas vitamina y ver como han ido evolucionado, como su caminar sigue siendo congruente con lo que es su presente, con lo que van sintiendo, hablando y actuando en verdad.
Es un regalo encontrarse con las personas que te hacen darte cuenta que hay muchas personas que ven la vida como tu, y que tu ver la vida esta bien y que el amor es la única respuesta.
Recordar darse amor, abrazarse, tratarse con amor, gentileza y dulzura. Recordar que hay que ser gentiles con uno mismo, que el primer paso para la sanación es darse amor a si mismo y que los pasos que vamos dando están bien, siempre y cuando se hagan con el corazón y la conciencia respecto de lo que cada uno va necesitando, librándonos del juicio, de la culpa y de la victimización.
Y la realidad es que la vida no siempre es dulce ni color de rosa. Eso es duro enfrentarlo sobre todo cuando la espiritualidad, la física cuántica y el creer que puedes manifestar la realidad son parte de tu visión y entonces esos momentos difíciles te hace cuestionarlo todo, sobre todo cuando se confía en esa magia de la vida y luego de repente el camino no parece el que pensabas... ¿realmente es que no es el camino, o es que ese camino aparente y doloroso tiene el potencial oculto de llevarte al camino más alineado para ti?
El darte cuenta que no siempre todo se desenvuelve así como uno quisiera, o por lo menos no en las formas y tiempos que se piensan. A veces es duro enfrentarse a los deseos que uno tiene y que al tenerlos de frente ya no saber si realmente es lo que quisiera, quizás te das cuenta que eso es lo que ya no quieres. Y eso también esta bien.
Quizás te vas dando cuenta que igual que el tiempo, igual que la vida y las estaciones, uno va cambiando, y uno tiene que ser flexible consigo mismo para permitirse esos cambios y también, para reflexionar en los propios cambios, en por qué uno cambia, en por qué uno actúa como actúa, y de nuevo ser gentil, amoroso con uno mismo y con los propios procesos.
Reconociendo que el amor no muere, solo se transforma, que el amor sigue presente, pero que también hay que amarse primero a sí mismo y reconocer cómo nos gusta ser amados, qué se siente bien y qué no. Qué permitimos y que no, hasta dónde podemos estirar la liga y hasta dónde ya no. Y así sigo aprendiendo de mi misma y de mis relaciones, aprendiendo que las relaciones cambian y que hay algunas que se mantienen con el tiempo y hay otras que se van para siempre, y que hay otras que llega y se van y luego vuelven a llegar y todavía hay otras que nunca se van por diferentes razones y uno aprende a hacerlo diferente, a convivir distinto, a perdonar, a amar de nuevo, a amar desde una nueva forma de amar.
Lo más interesante para mi, quizás sea que las relaciones van cambiando y que así como se van unas, llegan otras a recordarte, a enseñarte, a mostrarte nuevas formas de amor y a reconocer que lo que sabías realmente no sabías, y también que lo que sabías era real y que así puede vivirse y que también puede vivirse de otras formas, pero hay que saber cómo uno quiere vivirlas y desde ahí irnos moviendo, con todo y miedo, confiando que aunque haya una gran tormenta de por medio, tarde que temprano cesará y saldrá de nuevo el sol, para aclarar todo, para ver lo brillante de la vida y lo bello de cada ser que se encuentra allí, existiendo. Reconociendo como todo esta interconectado y como la tormenta es igual de importante que el brillante sol, todo tiene su por qué y su para qué.
Agradecida por las personas vitaminas que llegan a mi vida y que siguen llegando. Agradecida por los encuentros genuinos, por la comunicación y por el interés que se muestra con hechos y palabras. Por la capacidad que tenemos de relacionarnos de una forma sana, amorosa, recíproca y a la vez transparente. Reconociendo los errores, reconociendo la verdad y así también pudiendo aclarar la vida, aclarar la voz, aclarar el corazón y el pensamiento. Reconociendo el por qué uno no hace lo que hace, y el hecho de que uno puede hacer algo sin querer buscar herir a nadie más, pero uno a veces va buscando arreglar lo propio, para aclarar, para cerrar, para sanar y a veces se pueden herir a otros, sin querer ahcerlo... porque al final no todos lo pueden comprender, la conciencia no siempre se abre para poder entenderlo realmente... porque al final la vida es solo de uno y solo una sabe que requiere para seguir trascendiendo y tratando de avanzar... aunque no busquemos hacerlo con intención de nada mas, aunque a veces pueda suceder que hiramos a otros sin que uno lo quiera.
Pero bueno, sin irme a la parte dolorosa del andar, quiero agradecer en mis letras y palabras que salen en este escrito por las grandes personas vitaminas que me encuentro en mi vida y que aunque se los digo, también quizás no siempre lo haga, y esta forma de soltar lo que siento me ayuda a que de alguna forma esto salga de mi y lo agradezca bien dentro, porque este resonar aunque sea en solitario, se que de alguna forma llega esta bonita energía a esas personas bonitas vitamina, porque igual que aquello que no se ve pero se siente, así es mi agradecimiento y sentir genuino. Un Gracias lleno de energía bonita.
Gratitud por mis personas vitamina.
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