Servicio

Estamos al servicio, eso es algo que sabemos desde hace milenios.

Desde pequeños lo sentimos, esa afinidad a lo místico, al misterio, a lo espiritual. 

Y es que desde siempre ha sido parte de nosotros, desde siempre lo hemos sentido parte, porque así también en nuestra familia lo fue. Crecimos con ello. 

Después llegó ese -DESPERTAR- reconocer lo que realmente es la espiritualidad para nosotros, que no es un dogma, no es una religión, es algo más... es algo más sutil... es la esencia del todo, es lo que contiene todo eso... el TAO, DIOS, el COSMOS, el UNIVERSO, la GRAN MENTE... es ese hilo invisible que siempre está presente... que se siente, tan dentro y se ve en todo lo que hay... en esa perfección del todo, en cada ser... en cada uno de nosotros. 

Estamos al servicio y eso lo sentimos, lo sabemos, porque nuestro propósito es ese, es ayudar en el despertar de los otros a través de nuestro propio despertar, a través de trascender nuestras propias carencias, dolores, errores, corazones rotos. Lograr traspasar esto es nuestra propia maestría, lograr perdonar lo que pensamos alguna vez imperdonable... pero que al ir "entendiendo" no solo desde la razón, no solo desde el corazón, sino desde la conciencia... ese perdón que tanto se nos habló, por fin llega. 

Y así en esa consciencia crística, podemos movernos desde nuestra propia maestría, reconociendo nuestros propios miedos y al mismo tiempo nuestra propia humanidad. 

Reconozco mi propio error, reconozco el error del otro y reconozco al mismo tiempo, que no hay error, que no hay separación real... que solo existe el aprendizaje, el reconocer lo que venimos a hacer aquí, los acuerdo que ya teníamos... lo que venimos a enseñarnos mutuamente... que al final, disfrazado de dolor... en realidad es el amor... el amor a nosotros mismos, el amor al otro... reconociendo que el otro no nos hizo nada... nosotros nos hicimos al no decir, al callarnos, al sostener lo que habríamos de haber compartido para entenderlo mejor... y desde este nuevo entendimiento nos abrimos al servicio a través de tantas herramientas diferentes que han llegado y siguen llegando a nuestra vida, sosteniendo al otro, reflejando al otro, ayudándole a ver más allá de sus propias máscaras, al mismo tiempo, también, quitando nuestras propias máscaras... ayudándole a salir de sus propias "carencias", al mismo tiempo librándonos de las nuestras... del peso que se va cargando sin que sea necesario... permitiendole/nos soltar... suéltalo, ábrete al misterio y suelta esa carga que no va ya contigo. 

Permítete abrirte a las oportunidades que la vida nos da, que la vida te da. ¿Qué es lo que dice tu corazón?, se sincero te dicen... ¿qué te dice tu corazón?, deja a un lado la mente, te dicen... ¿qué te dice tu alma? 

Y al mismo tiempo reconociendo nuestra humanidad, vamos viendo eso, que estamos o estuvimos heridos y que desde ahí nos hemos movido, hemos reaccionado, hemos actuado o dejado de actuar, hemos sido esos "emos" en algún momento de nuestro andar. 

Y ahora de nuevo, desde nuestra humanidad reconocemos que aunque estamos al servicio, no somos ningún gurú, no somos ningún maestro ascendido, no somos ningún ser iluminado que viene a salvar a los demás... somos genuinamente seres humanos, seres divinos, como todos los demás, somos seres que están al servicio, que comparten lo que les ha servido, que buscan ayudar en el "despertar" de los demás, así como alguien más nos ayudo en nuestro propio despertar. Somos seres que utilizamos herramientas que nos "hablan", que seguimos esos "llamados" y así vamos andando, sin saber con certeza a dónde nos dirigimos... pero con esa certeza andamos porque confiamos en el camino.

Somos seres que caminamos un camino "distinto" al común, porque justo lo que se nos pide, y lo que nos pide nuestro interior es SER, ser quienes somos realmente, permitirnos ser, danzar con libertad, cantar cada vez más libremente, permitirnos ser vistos para así también, inspirar a otros a que sean ellos mismos... así como otros nos inspiran a nosotros... y de nuevo, regresar a lo más importante de todo... AMAR, CONFIAR, permitirnos ser LIBRES y dejar SER a los demás. 

Y así desde este entendimiento, desde la conciencia te libero de mi, pues eres LIBRE, siempre lo has sido, eres libre para que seas lo que quieras SER, a lo que viniste a hacer, y COMPARTAS tu ser con quien quieras compartirlo y si es conmigo también, estaré sumamente agradecida... y si alguna vez no super hacerlo bien por ignorante, pues se que esta vez lo haré mejor, pues lo tengo claro. Y así desde mi propia libertad, elijo compartirme con quien ilumina mi corazón, con quien me inspira y me hace moverme desde adentro y no por necesidad, sino por construcción, por creación, por inspiración divina, porque eso no se encuentra en cualquier lugar... la verdad es que no. 

Y así agradezco poder compartir mi servir con otros, construir con otros que también están al servicio, pues así se crea una fuente divina de infinito potencial, algo sumamente bello, porque mientras más nos sumamos, más poderoso y luminoso se vuelve el amor, la intención, la sanación. 

Y seguimos sanando también nosotros, seguimos sanando nuestro corazón, nuestra mente, nuestro entendimiento... y en esa sanación necesariamente está la confianza, la fe, la esperanza... la paciencia, y el andar, el caminar, el transitar, el construir para lograr reconocer que efectivamente podemos hacerlo diferente, cada uno, podemos hacerlo mejor. 

Estamos aquí para ayudarnos mutuamente, somos inspiración mutua, somos guía mutua.

Te amo,

Me amo

Amo. 



Comentarios

Entradas populares de este blog

Intensidad

El llamado a mirar dónde uno pone los pies.

El olvido y los milagros