Menos expectativas y más realidad.
Menos expectativas y más realidad.
Últimamente me enfrento a mis expectativas y a la realidad… me enfrento con reconocer de nuevo, lo que a mí me gustaría que sucediese, lo que creo que es lo justo, lo que me nutre lo que soy, lo que espero del otro… lo que me hacen… reconociendo que aunque yo decida mantenerme firme a mi verdad, a mi sentir, a mi intuir… no se puede negar la realidad.
Hace tiempo que una amiga me dijo una ves: “el interés se nota, se demuestra”. Y eso me hizo darme cuenta que era verdad, en ese momento pude ver en la realidad que vivía, quien realmente tenía un interés en construir algo en conjunto conmigo y quien no. Fue duro y doloroso en su momento verlo, pero al mismo tiempo muy importante. Porque implicó soltar algo que no era real, algo que no sumaba, algo que no nutria, algo que no existía y en ese momento cuando decidí verlo, afrontarlo y aceptarlo, pude ver donde si había un interés presente.
Sin embargo al retroceder en mi historia, se que ese interés puede tener muchas formas, es decir, muchas veces yo escondí mi interés/amor genuino en alguien por otras razones y aunque eso es real, y aunque mi reflexión me lleva a eso, a un “no se sabe lo que la persona está pasando por dentro o en su contexto”, es verdad que no podemos negar el dolor que se siente y reconocerlo no solo en mi misma, sino el que yo he podido hacer sentir en otros… y frente a esto no queda más que el perdón y al aprendizaje.
Es curioso porque esto me lleva a reflexionar muchas cosas y dentro de estas me lleva a preguntarme “¿la otra persona podría entenderme realmente?” Quizás yo no estoy entiendolo todo. Quizás sería más fácil racionalmente y emocionalmente poderlo entender y así poderlo soltar, liberar, dejar ir… dejar ir… la expectativa, la relación, o lo que sea… porque a veces me siento ahí que estoy yo sola sosteniendo algo que no entiendo que es.
Quizás al final una tiene que soltarse a sí misma, sus expectativas, sus miedos, sus quiero, sus deseos y simplemente dejarse llevar por el viento, dejando que la lleven a donde tenga que llevarle, o quizás simplemente abriéndose a nuevas posibilidades… porque definitivamente para construir algo se necesitan muchos elementos y entre ellos se necesita presencia, atención, interés, ponerle esfuerzo y claro ganas de hacerlo.
Quizás el eclipse esté haciendo de las suyas… conectándome con las preguntas profundas y los sentimientos profundos, donde quizás no solo yo estoy en cuestiones de profundidad, quizás la humanidad está pasando por lo suyo y de nuevo, todo esto implique soltar la rueda y permitir que gire y me sorprenda con lo que traiga o se lleve. Porque uno no puede forzar a que la planta crezca, uno tiene que dejarle crecer, y si de nuevo, nutrirle, limpiar las plagas, mirarle con amor y respeto su propio proceso y reconocer que quizás es un reflejo de mi misma, de respetar mi propio proceso y reconocer hasta donde se siente bien, reconocer que no le debemos nada a nadie y que si hacemos algo es porque nace desde lo más sincero del interior, de nuevo, simplemente como una ofrenda hacia algo o alguien que importa pero sin estar esperando que esa planta te dé algo más que su propia existencia. Y al mismo tiempo reconocer que también cansa regar una planta y ver que no tiene posibilidades de vivir, es triste, muy triste, pero más triste es la ilusión de algo que no quiere crecer, o que no puede crecer… ¿o acaso es que no se nutre en verdad?
Estás lunas, estos eclipses son buenos pretextos para decir que uno se siente más emocional o más revuelta gracias a ellos, cuando en el fondo esa luz que se ilumina es para una misma, reconociendo, aprendiendo, reflexionando y mirando que se quiere construir, con que bases, con que sinceridad, con que verdad…
Hay mucho oculto, lo sé, pero también hay que así mirarlo de frente y ver las cosas desde la verdad, lo que es y lo que no es, las cosas como se muestran y demuestran.
Menos expectativas y más mirar las cosas con los ojos que ven, no solo lo obvio, sino lo que está más allá de lo obvio.
Y así me permito a mi misma ver la realidad, a pedir a la vida, al universo, a Dios que las cosas se muestren claras reales, que lo que es real se sostenga se muestre y crezca, y lo que no es, se libere.
¿Qué es real y qué no? ¿Qué es parte de mi camino más profundo amorosos y trascendental? ¿De qué camino formó parte yo para ayudar a crecer?
Comentarios
Publicar un comentario