Reprogramacion de la niña interior
Soy una persona que le gusta trabajar en sí misma.
Me gusta también explorar y conocer diferentes técnicas de sanación, técnicas de autoconocimiento y de terapia. Y cuando hablo de explorar, me refiero a vivirlas, sentirlas y reconocer que hacen en mi.
Ya me habían hablado de esta señora, una persona tipo vidente que tenía la capacidad se sentir cosas y hablarte desde allí. Así que lo decidí, hice mi cita y tuve mi sesión con ella.
Ella trabaja con diversas técnicas, entre ellas la numerologia. Y así empezamos, comenzó hablándome de mis números y el significado de ellos. Me sorprendió al darme cuenta que, aunque ya he estudiado al respecto, aprendí nuevas cosas y conecté con mayor profundidad al respecto, me resonó por completo lo que me iba diciendo y los elementos en que tenía que poner atención para trabajar en ello. De nuevo me salió un tema que ya me había percatado tiempo atrás y que es algo en que he ido trabajando: la comunicación. El no decir las cosas para evitar problemas, el dar por sentado otras, el no comunicar mi verdad, la confusión y por ende los malos entendidos… de nuevo reconociendo la importancia de comunicarme, de poner límites, de hablar. También se me recalco la importancia de reconocer mi intuición, todo aquello que se sin entender como es que lo se, confiar en eso oculto o desconocido, confiar.
Seguimos avanzando en la sesión, y entre las charlas, preguntas y profundidad sacó su péndulo, con el fue analizando preguntas y reflexionando en las respuestas, en los porcentajes, en las posibilidades. De repente sentí como si ya hubiera vivido eso, un “dejavú” una sensación de estar repitiendo ese momento. Fueron saliendo temas diversos: Astrología, astrocartografia, planetas, conjunciones, fechas importantes, elementos del futuro, reprogramacion, sistema familiar.
Hablamos sobre la energía masculina y femenina. “Tienes que trabajar e integrar tu energía masculina", me dijo, "así es como volverás a integrarte y atraer esa energía en congruencia, tu estar completa y así encontrar ese reflejo". Tanto la mujer como el hombre requieren integrar en si mismos ambas energías, para así ser un ser completo y desde ahí, desde su integridad, encontrarse a otro ser completo.
Culminamos en el trabajo con mi niña interior, mi nacimiento y los días siguientes a este. Fue muy fuerte lo que se fue revelando, las palabras y frases, las emociones ocultas y guardadas, lo fuerte y pesado de eso contenido y el reconocer que todo eso yo también lo había estado viviendo. Esas memorias que se quedaron ahí, enjauladas, y que por fin estaban listas para liberarse. Así comenzó el ejercicio, el convertir lo negativo en positivo, en trabajar para reprogramarlo y hacer ese ritual durante 5 días. Escribir las nueva información en un papel, ponerlo bajo la almohada, dormir con el, quemarlo al día siguiente y repetirlo por 5 días.
Decidí comenzar esa noche, escribí las palabras 3 veces, puse la hoja debajo de mi almohada y en la mañana siguiente desperté con una sensación muy extraña, me sentí rara… algo dentro de mi se sentía muy extraño. Le escribí a mi amiga, quien me había recomendado con esta señora, para ver si a ella le había pasado igual, “si” me dijo, “también me sentí rara durante el proceso”. Me sorprendí mucho… una no sabe hasta qué punto el trabajo energético mueve, es tan potente esa sensación de “aquí algo se movió” que la mente quiere racionalizarlo, pero no queda más que sentirlo y vivirlo. Estos cambios sutiles pero profundos son importantes, uno no sabe lo que se mueve dentro de sí mismo, de su realidad, pero siempre ha de ser algo bueno, porque lo que se va integrando es positivo, bonito, ayuda a armonizar, a dar luz y dar orden. Ayudan por ende a entrar en una nueva realidad, a dar esos “saltos cuánticos” para irse integrando en una nueva realidad.
Después de mi charla con ella me puse a investigar más de astrología y astrocartografia, “busca tu astrocartografia y mira los mejores lugares para ti” me dijo, y así hice, y así me voló la cabeza al mirarlos, entenderlos y entre en una profunda reflexión y entendimiento al respecto… cada vez esto se me hace mas loco, pensé.
Indague sobre mi hija y su carta natal, me dio mucha paz entender elementos que no había visto, me ayudó a entenderla más, a conectar con mayor paz y tranquilidad en mi misma, y asi fui explorando y le tendiendo más de mi misma y de los demás. De nuevo mi mente se fue al “si hubiera sabido todo esto antes…” pero uno se entera cuando se entera… y no hay culpa en ello, no hay más que hacer. Solo se que ahora entiendo todo, ahora entiendo y lo qué hay que hacer es seguir adelante.
Las sesiones seguirán, quizás después descubra nuevas posibilidades, nuevas experiencias que pueda inmortalizar en mi memoria, en mis escritos y así con el tiempo, volver a ellos y recordar, en pocas palabras, lo acontecido y los cambios que me llevó aquella maestra, aquella sanadora, aquellas técnicas terapéuticas.
Y así voy entendiendo, la importa día de sanar la niña interior, de reconocerla, de abrazarla, amarla y de convertir el discurso y las memorias, en algo nuevo, sano, armonioso y liberador.
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