Positividad
Me sorprende como un espacio puede volverse de tanta vulnerabilidad.
Me he dado cuenta que estoy cansada, pero no de la vida, más bien estoy cansada de estar cansada.
La abundancia está por todos lados en mi vida, soy una mujer muy beneficiada en todos los sentidos, tengo la capacidad de lograr mis sueños y metas, soy capaz de manifestar mis sueños… y aún así la mente pesimista llega a cagarla.
Estoy cansada de estar cansada.
De pensar que tiene que salir mal, que no me elegirán, que mejor bajo el precio porque sino pues buscarán a alguien más. Estoy cansada de disminuir mi valor, porque realmente se lo que valgo, cansada de ese miedo falso, que ni al caso, porque estoy llena de virtudes y trabajo personal.
Estoy cansada de pensar que no me lo merezco o que nunca sere perdonada, o que lo que hice fue tan malo que no hay forma de cambiarlo o de obtener un resultado favorable. Estoy cansada de echarme culpas que no son mías, cansada de pensar que yo la cage, cuando realmente fueron muchas circunstancias las que me llevaron a tomar esa decisión. Estoy cansada de pensar que yo soy la mala del cuento, o que me tengo que resignar por lo mismo.
Estoy cansada de mantener la guardia alta, cuando me gusta vivirlo ligero, espontáneo, real.
Sobre todo, estoy cansada de hacerle caso al pensamiento saboteador, porque cuando deseas algo tanto, da miedo que no se haga realidad, da miedo el rechazo, el saber que no lo vivirás. Da miedo la incertidumbre y al final es la propia mente que mete todo el diálogo nada fructífero y así solo uno solo se desalienta dejando de hacer lo que quiere hacer para llegar allá.
Entonces, hoy me he dado cuenta que estoy cansada de revisar mi pasado para entenderlo, pues siento que ya me he dado cuenta, ya he tenido ese despertar y me he perdonado a mí misma, perdonado al otro, o por lo menos tener la intención de soltar toda la percepción errónea del pasado y los actos sin sentido por la misma percepción. Hoy suelto ese arrepentimiento, que solo le he ido cargando, confiando que si algo es para mi por derecho divino llega. Confiando que lo que se va, si es porque se quiere ir o si es porque toca que se vaya, pues bueno, ni modo, rendición. Confiando que lo mejor para mi llega y se vuelve claro, claro como el agua transparente y pura, suave y bonito.
Porque ahora si, la mirada que se quiere proyectar es la abundancia, la positividad , el creer que todo saldrá bien, que todo se acomodará, se seguirá embelleciendo, todo se alinea para mi camino florido, para mis frutos y los frutos compartidos en presente y futuro.
Suelto ya el pasado que pesa, suelto la emoción negativa, me quedo con lo bello, con lo disfrutado, con lo amado, con lo sincero, con la verdad, porque la realidad es que el amor rebosante es lo que siempre estuvo, y el ruido del exterior es lo que opaca su belleza, así que decido ver la realidad de lo que fue y lo que es, me abro a la belleza y la sorpresa de la vida. Me abro a amar y ser amada. Me abro a respetar y ser respetada. Me abro a apoyar y ser apoyada. Me abro a compartir y recibir. Me abro a creer que todo es para mejor. Me abro al amor en todas sus formas. Me abro a la amistad, me abro a sentir y permitirme sentir manteniéndome abierta. Me abro a ser. Me abro a la positividad, me abro a la confianza y a la fe.
Comentarios
Publicar un comentario