Reflexiones diversas, entre abrirse y volverse a encontrar
Abrirse a la experiencia es permitirse jugar, disfrutar, dejar que las oportunidades nos sorprendan,
Y es que de pronto me encuentro frente a lo novedoso, sintiendo interés y al mismo tiempo recordando y comparando, dándome cuenta qué me gusta, y que no, reconociendo que me gusta más.
Abrirse a la experiencia es abrirse a admirar y a ser admirada, reconociendo lo bien que se siente. Reconociendo que solo es un rato el que estamos aquí en este planeta, y que venimos para disfrutar… y pues que temible es estar viviendo lamentándose.
Pero me doy cuenta que a mi yo del pasado se le hacía más fácil dejarse llevar, a mi yo de ahora, no tanto. Mi yo del presente busca algo más, más consciente, más pensado, más sentido y procesado, más real y genuino, pero al mismo tiempo ligero… y al mismo tiempo una parte de mí quiere soltarse el cabello.
Lo interesante de todo es que el prototipo es el mismo, es similar. En el fondo, al final, se trata de ir descubriendo el camino y en ese camino, también los personajes que nos sorprenden en el mismo… es un poco sobre soltar la toalla, soltar la expectativa, soltar el futuro… no estar a la espera, porque estar esperando por largo tiempo, sin saber hasta cuándo sin tener nada claro… desespera, frustra y duele…al final como tantas filosofías lo dicen, es mas sobre estar viviendo el presente, abierto al futuro.
Y es que en el fondo quizás no suelto realmente, pues ya lo intente. Ahora pienso que es más de aceptarlo, aceptar que existe, que así lo siento, que así lo vivo y traspasarlo al permitirme vivir lo que es y también lo que se presenta… porque uno no puede estar detenido en el tiempo, en su vida, por miedo, por miedo a la pérdida, o por estar esperando algo…que algo pase por fin, estar a la espera eternamente es como vivirse en una ilusión que no termina de llegar, porque uno puede poner su parte, pero no todo corresponde solo de uno, hay más en juego… y es que el tiempo sin tiempo, no dice cuanto tiempo será… ni siquiera si en algún momento llegara ese tiempo realmente.
El otro día un amigo me decía “ You have to live in the present moment, because if you are always expecting something to happen, you will be disappointed. Things rarely turn out exactly the way you want them to. You shouldn’t do something just because you’re waiting for a specific result; you should do it because you truly want to do it” y en el momento que me lo iba diciendo, en su idioma nativo, pues yo me iba iluminando y viendo como sus palabras eran “Words of wisdom” y fue muy bueno, y es curioso porque el es muy racional, nada espiritual, pero esta charla era bastante espiritual, y aunque es muy racional al mismo tiempo tiene mucha sabiduría. Y es que pocas veces hablo con él realmente desde lo profundo, y esta vez agradecí ese momento… y me recordó hacía unos meses que igual que en esta ocasión, en una fiesta, se me acercó y me dijo “with all the respect, let me tell you that you look beautiful” y es que el no me estaba coqueteando, eso me quedaba claro, de hecho hasta el le había pedido permiso a su pareja para decirme esto y así entonces no se mal interpretara… el sabía que yo había estado pasando por un proceso difícil, y sus palabras junto con otras cosas que me dijo en ese momento, me conmovieron tanto que me hizo llorar y no de tristeza, sino de agradecimiento y de asombro, de reconocer cómo sin darme cuenta por mucho tiempo estuve “perdida” y ahora ya me estaba volviendo a encontrar.
Y entonces, en este camino de reencontrarme también me estoy reencontrando con mi sensualidad, con mi sexualidad, con mi gusto por mi misma, mi propia atracción y mi atracción por el mundo. Me parece interesante la apertura de abrirse a ser, conocerse y experimentar la vida desde nuevos ojos y por supuesto, darse cuenta que ya no se siente igual que antes, pero no por eso sea algo malo, sino todo lo contrario, es una oportunidad de reconocerse desde una nueva forma, más madura, en esencia, sin dejarse llevar por cualquier cosa, sino realmente desde algo que me haga resonar y me haga sentido, me haga sentir bien y así uno avanza con conciencia hacia lo que hace sentido y vibra en sintonía.
Y así abrirse a la experiencia va tomando forma en los diferentes momentos de la vida, según hacia lo que se le relacione o según el momento que toque, y así, abriéndonos al misterio, podríamos sorprendernos de lo que la vida nos trae, cuando nos permitimos salir de la zona de confort, cuando vencemos el miedo, la vergüenza o el pudor, cuando permitimos reflejarnos en un otro o encontrarnos de nuevo con nuestro propio reflejo, frente a frente… porque no hay nada más bello que reconocerte después de haberte perdido, es un gran misterio, es una Epifania, es reconocer quien eres tu y al mismo tiempo reconocer que aunque no eres la misma persona, en el fondo eres la misma, y aún más en el fondo, eres alguien completamente distinto.
Y así como muchos escritos y como muchas veces digo, así este escrito se escribe solo, basado en reflexiones chungas y sueltas, sin ningún propósito más que el de reflexionar, y sacar lo que traigo dentro, reconocer mis propias reflexiones. Reconocer lo que la vida me va ofreciendo a cada instante y así ir tomando esas frutas maduras y frescas, así dejar de esperar a cuándo estarán listos los frutos del árbol que estoy cultivando, y aprovechar los frutos y flores que ya están disponibles en el jardín… que no significa olvidarme del otro árbol, sino permitir que cada árbol se abra y madure en su momento.
Así abrirse a la experiencia es un eco del yo interior, es un redescubrirse a sí mismo al vivir la vida.
Y así no me cierro nada, me abro a las oportunidades y a las experiencias, me abro a experimentar siempre y cuando se sienta bien, siempre que mi ser se sienta que ahí es, o que quiero hacerlo. Ahora es un regresar a mi y reconocer si eso me resuena, si esto se siente expansivo, si eso lo quiere mi ser, y si es así, me abro a la vida para existir, para vivir, para ser.
Comentarios
Publicar un comentario