Lo que es real
Hace días que he comenzado a escribir a letra libre estas reflexiones que me han llegado por distintas circunstancias en mi vida, unas por frases que me han resonado, otras por experiencias previas. Y así sin más las comparto aquí, en este espacio tan mío y a la vez, tan abierto.
LA VERDAD NUNCA DESTRUYE LO QUE ES REAL
El caos nos muestra lo que no podemos controlar. El caos que llega inesperado llega porque tiene que llegar... algo tiene que mover, el hilo invisible es justamente eso, invisible. No puede ser visto por ojos cerrados, tercos o erráticos, no puede ser visto por los ojos que buscan controlar y guiar a su antojo... no... sobre todo cuando Dios tiene otros planes y entonces, se ríe de tu necesidad de controlarlo todo.
La vida se va acomodando, muchas veces a su antojo, otras veces puesto a tus pies, porque esta vida es un baile, donde uno está danzando en su libertad, pero danza la música, música que no siempre uno elige, pero que está ahí, que se presenta, que emite un mensaje y que tu decidirás que hacer con esa melodía.
Dar orden a las cosas, a las relaciones, a lo que se es, a lo que se quiere comunicar, al sistema familiar. Dar orden al nuevo orden. Porque no siempre el sistema familiar es lo más sano para uno, hay veces que hay que modificarlo, pero no sin antes aceptar y respetar el linaje... más sin embargo no significa que uno tiene que seguir con los mismo mandatos, con las mismas premisas, con las mismas creencias, con las mismas formas... uno puede elegir hacerlo diferente.
Y así ante el sistema familiar llegan las ovejas negras, las ovejas arcoíris, quienes buscan hacerlo diferente, quienes tienen el papel o el poder de romper con lo viejo establecido, con lo que ya no funciona, con lo que se hacía para "salvar" al clan, para "sobrevivir" para no ser -excluído-... pero entonces uno se da cuenta... no puedo ser excluída por hacerlo diferente, porque se honra y respeta como lo hicieron los antepasados y antepasadas. Y entonces se reconoce que se es parte del sistema familiar, "soy parte del gran cambio", de no sobrevivir, sino de vivir. Tengo la fuerza de mi padre y el permiso de mi madre de hacerlo diferente. Y además pertenezco tanto aquí como allá, tanto en donde estén mis pies puestos, tanto a donde me lleven. Porque lo importante no es excluir ni rechazar lo que ya no quieres más, lo importante es lograr verlo, aceptarlo, integrarlo, agradecerlo y desde ahí moverse a hacerlo diferente.
Honestidad sobre lo que se quiere, se siente, se piensa, se hace.
Muchas veces ocultamos cosas a los demás por miedo, por prudencia, por mil razones, y aunque aquí no voy a catalogar como algo bueno o malo sobre dicha acción, lo que me viene es situarla en el reconocimiento del origen de todo. ¿Por qué uno no es sincero realmente? ¿qué está pasando dentro de uno que le cuesta hablar o mostrarse con total honestidad? ¿a quién miente realmente uno mismo, es al otro o es en realidad a si mismo?
Ser honesto de los propios sentimientos es un acto de valentía.
Ser honesto de los pensamiento sinceros es un acto de valentía.
Ser honesto con las acciones que se quieren hacer es un acto de valentía.
La valentía va de la mano con el coraje de ser sincero con lo que uno siente, piensa, es y quiere actuar... y la realidad es que no es siempre tan fácil porque conlleva muchas veces romper con creencias limitantes, con estructuras pre establecidas, con la propia vida y la propia armadura de lo ya "establecido", que claramente ya no funcionan, porque si lo fueran, no existiría la necesidad de ocultar algo o de vivir una transformación. Hay algo aquí en este ocultamiento que no esta siendo visto realmente por el ojo del corazón ni de la razón. Algo se está minimizando, se está haciendo de la "vista gorda" quizá por todo lo que implica ese descubrimiento, esa sinceridad... quizás sea miedo, quizás sea orgullo, quizás sea algo más. Lo importante al final de todo, es lograr observarlo, lograr hacerlo y desde ahí decidir ¿qué tan honesto quiero ser conmigo mismo y con los demás? ¿qué implica realmente esa honestidad?
Hay veces que necesitamos un empujón, una ayuda extra para ver las cosas con claridad. Hay veces que pareciera que tienen que pasar miles de cosas para que por fin puedas decidirte por algo, para "comprobar" que algo es seguro, que hay claridad en ello... pero así pueden pasar días, semanas, meses, años... y tu esperando a esa señal contundente que por fin te responda a tu gran meollo interior.... pero quizás ya te han llegado miles de señales, miles de respuestas, miles de "ajas", miles de obviedades que aunque todo el mundo pueda verlas y decírtelas, quizás seas tu el único personaje de ese videojuego que lleva los ojos vendados por miedo de ver la verdad... por lo que implica, por la gran transformación de lo que eso conlleva... y entonces, ¿ese personaje es el personaje principal, o será uno secundario? ¿es acaso el personaje que es valiente que está lleno de coraje, fuerza y corazón para romper cualquier obstáculo o miedo que enfrente el llegar realmente a su propio corazón y verdad, a su gran destino?
O quizás no existan nada de eso, quizás la unica persona que sabe la verdad está realmente dentro de ti, pero tal vez exista tanto ruido externo que te cueste escuchar a la única voz que verdaderamente importa.. la de tu Alma... es quien ya te lo dijo desde hace tanto tiempo, es esa voz que susurra con amor y amabilidad, pero que no manda, que no te exige, que no te grita, que no te empuja. La voz de tu alma ya te ha hablado, y tu ya sabes cuál es la verdad, cual es la honesta sinceridad que habita en ti, más allá de lo que todos te puedan decir, más allá de cualquier contradicción que encuentres en el camino, más allá de todo lo que tengas miedo de perder o de ganar, más allá de cualquier salto al vacío, o de cualquier sueño y anhelo que tengas dentro. Todo lo que siempre has querido está ahí, dentro de tí, esperando ser escuchado, esperando a que paso a paso te lo permitas, te lo creas y te vayas alineando con tu verdad... donde por fin ese Ego que tiene miedo, que quiere controlar, que quiere manipular, que quiere evitar el dolor... por fin se alinee a tu Alma.
Y está bien...
"Está bien, quédate ahí, mantente allí porque tal vez necesitas sufrir todavía más". Quizás lo que necesites es sufrir más para poder -ver- y eventualmente elegir realmente con sinceridad. Y así quizás ese sufrimiento que querías evitar, es el que realmente estás viviendo por no moverte más. Después quizás cuando te hagas anciano o anciana digas: "¿por qué me quede tanto tiempo en el sufrimiento pudiendo elegir diferente?" Y es que no siempre es fácil escuchar el susurro del Alma... porque el Ego grita y entonces no permite escuchar esa voz dulce y suave que justamente... susurra. Y así entonces, es cuando uno debe de bajar la guardia, bajar el ruido mental... y permitirse en verdad, escuchar.
Y esto que escribo, querido espectador, no lo escribo con alguna intención en particular, ni pensando en algo concreto... esto lo escribo porque es lo que me va llegando, como si mis propias manos fueran tecleando algo que va llegando desde quién sabe donde.
Y así es como unas ideas que me fueron llegando: "la verdad nunca destruye lo que es real", "dar orden a las cosas en todos los niveles", "honestidad sobre lo que se quiere, se siente, se piensa, se hace", se van difuminando con todo lo demás. Como un arte que se admira a si mismo, que el artista puede decir, esto es lo que quería transmitir, sabiendo que cada Alma que lo lea, interpretará lo suyo, le reflejara su propia verdad y lo que cada uno tiene que escuchar, ver, sentir... porque la verdad es propia, no es la de todos, la verdad es de uno... y es ahí donde el Alma susurra... el Alma ya sabe la respuesta, solo falta que tu te alinees con ella.
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